Alguna vez te preguntaste si existe una relacion entre el estres y la esclerosis multiple?

La idea de que existe una relación entre el estrés y la EM (esclerosis múltiple), o lo que técnicamente se conoce como factores psicosociales, se remonta un siglo atrás a Jean-Martin Charcot.  La idea ha sido respaldada ahora por las investigaciones modernas.

Investigaciones preliminares sobre las emociones, el estrés y la EM

“El dolor, el disgusto y los cambios adversos en la circunstancia social están relacionados con la aparición de la EM” Jean-Martin Charcot

En 1868, el neurólogo francés Jean-Martin Charcot dio la primera definición clínica de la relación entre el estrés y la EM. Estableció la conexión entre el estrés psicológico como un dolor largo y constante y emociones como la preocupación, frustración y enojo con la aparición de los síntomas de la esclerosis múltiple. (Siga leyendo aquí)

Investigaciones actuales sobre el estrés y la EM – Factores psicosociales de la EM

En 1958, el artículo “The Etiologic Significance of Emotional Factors in Onset and Exacerbations of Multiple Sclerosis: A Preliminary Report”  [La importancia etiológica de los factores emocionales en la aparición y las exacerbaciones de la esclerosis múltiple: un informe preliminar] analizó la literatura acerca de los aspectos psicológicos de la enfermedad. Encontró que el estrés emocional (historial familiar, historia temprana, ajuste social y sexual) es importante en la aparición, exacerbación y recaídas de la EM. Posteriormente, otro artículo titulado “El rol del proceso psicológico en un trastorno psicosomático: la esclerosis múltiple”, también dirigió la atención al estrés emocional.  Específicamente, encontró que “la participación de los padres, la falta de independencia psicológica, una necesidad abrumadora de amor y afecto, y la incapacidad de sentir o expresar el enojo”,  eran posibles factores en el desarrollo natural de la enfermedad. Este estudio también encontró una característica común en las personas recientemente diagnosticadas o que tienen “una comprensión paulatina de la incapacidad de afrontar una situación difícil que provoca sentimientos de insuficiencia o fracaso”.

El estrés también se vinculó directamente a la EM. El trabajo de investigación “Stress and Its Relationship to Acute Exacerbations in Multiple Sclerosis” [El estrés y su relación con las exacerbaciones agudas de la esclerosis múltiple] publicado en la Revista de rehabilitación neurológica, las personas con esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) tenían cuatro veces más probabilidades de sufrir una exacerbación si estaban “agobiadas cualitativamente por estrés extremo, como dificultades de pareja mayores o inseguridad financiera”. 

La Revista de neurología, neurocirugía y psiquiatría publicó varios estudios, que también encontraron esta relación de “acontecimientos graves mayores y dificultades de la vida notables” antes de la aparición o la exacerbación de la enfermedad.  Los conflictos conyugales también eran mucho más frecuentes. Y en 2103, el estudio “The Influence of Stress on Psychosocial factors in Multiple Sclerosis: a review” [La influencia del estrés en los factores psicosociales: una revisión] encontró que las personas con EM tienen más estrés indeseado o acontecimientos traumáticos de 6 meses a dos años antes de su aparición. Además, encontró que las personas con EM tienen de 2 a 3,4 veces más trauma de la infancia que la población general.  El estudio recomendó completar un tratamiento farmacológico con terapias psicosociales que enseñan estrategias de respuesta y ofrecen apoyo social para romper el círculo vicioso.

 

Investigación sobre el estrés y la EM – factores psicosociales de la esclerosis múltiple

Las investigaciones modernas continúan apoyando los hallazgos de Charcot sobre el estrés y la EM. Técnicamente, estas emociones y circunstancias sociales se conocen como factores psicosociales.

Un estudio reciente de 2009, “Relationship between Psychosocial Factors and Onset of Multiple Sclerosis” [La relación entre los factores psicosociales y la aparición de la esclerosis múltiple] investigó la conexión entre la aparición de la EM y las variables psicosociales. Sugería que podrían ser indicadoras tanto de la aparición como del desarrollo y las recaídas. El estudio señaló diferencias significativas en las emociones negativas, depresión, ansiedad, obsesión, fobias, relaciones interpersonales tensas y somatización. También encontró un número mayor de acontecimientos negativos de la vida, problemas familiares, y el uso de apoyo social entre el grupo con EM y el grupo de control.

Componente clave para determinar la respuesta del sistema inmunitario al estrés en las personas con EM

La investigación también ha demostrado que el estrés afecta los niveles de inflamación en las personas con EM. Cada vez resulta más evidente la necesidad de tratar el estrés, y más específicamente los factores psicosociales que contribuyen a la EM.

Una pregunta fundamental que no he podido encontrar en otras investigaciones es “cómo los acontecimientos estresantes afectan la inflamación directamente”. Pienso que no es el acontecimiento en sí, sino la forma personal de responder y el significado que le damos a los acontecimientos estresantes.

“No es LO QUE nos ocurre en nuestra vida lo que determina si sobreviviremos y prosperaremos, sino cómo RESPONDEMOS.  Viktor Frankl, “El hombre en busca de sentido”

Para mí, la clave es lo que llamo los patrones mentales. ¿Son favorables o perjudiciales las creencias de las personas, su comportamiento, las habilidades para enfrentar los problemas y la identidad propia para los agentes estresantes en la vida? ¿Sienten las personas una pérdida total del control, que son inútiles, que el mundo llegará a su fin, o les horroriza la idea del fracaso? ¿O son los estresantes de la vida un fastidio al que hay que hacer frente hasta que termine?  Pienso que esta actitud es a lo que responde el sistema inmunitario.

Un trabajo, “The Role of Psychological Process in a Somatic Disorder: Multiple Sclerosis: The Emotional Setting of Illness Onset and Exacerbation” [El rol del proceso psicológico en un trastorno psicosomático: la esclerosis múltiple: el marco emocional de la aparición y exacerbación de la enfermedad] apunta en esa dirección.

Existen similitudes en los procesos psicológicos, caracterizados por la dificultad de hacer frente y los sentimientos de desamparo después de un acontecimiento psicológicamente estresante para las personas con EM.

En mi opinión, el sistema inmunitario está reflejando la respuesta personal a los desafíos de la vida. Las terapias psicosociales, como la hipnosis y la programación neurolingüística (PNL), podrían ayudar a transformar estas respuestas significativamente, reduciendo la sobrerreacción del sistema inmunitario y mejorando la salud.

Esta dirección ya se está demostrando en un estudio piloto de la Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) – “Efficacy of Hypnosis-based Treatment in Amyotrophic Lateral Sclerosis: A Pilot Study.” [La eficacia del tratamiento basado en hipnosis en la esclerosis lateral amiotrófica: un estudio piloto]. El estudio ha encontrado “efectos positivos del tratamiento basado en hipnosis en el bienestar fisiológico y físico percibido.”.

Se está estableciendo el enlace entre los factores psicosociales y la aparición y progresión de la enfermedad. La prueba está ahí.

Las intervenciones psicológicas  que abordan el estrés y otros factores psicosociales podrían ser el camino a la reducción de los síntomas de la EM

Stress and MS-Psychosocial Factors MS

Y aquellas personas diagnosticadas con esclerosis múltiple se podrían beneficiar de cualquier tratamiento que aborde directamente estos factores psicosociales, como la hipnoterapia y la Programación Neurolingüística (PNL). Las investigaciones están relacionando directamente las intervenciones psicológicas con la mejoría de los síntomas de la EM, tanto psicológicamente como en la reducción de los síntomas.  El trabajo “Symptom changes in multiple sclerosis following psychological interventions: a systematic review” [Cambio de los síntomas de la esclerosis múltiples posteriores a intervenciones psicológicas: una revisión sistemática] llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura disponible. Concluyó que existen claros indicios de que las intervenciones psicológicas podrían mejorar la calidad de la vida con EM. Y la revisión sistemática “Biological Outcome Measurements for Behavioral Interventions in Multiple Sclerosis” [Medidas de los resultados biológicos de las intervenciones del comportamiento en la esclerosis múltiple] vio el potencial de afectar la biología mediante las intervenciones del comportamiento.  Llega a la conclusión de que “las intervenciones psicológicas tienen un potencial inexplorado.”

El Programa Sanador para la Esclerosis Múltiple.

Después de realizar un estudio independiente, también concluí que centrarse en el tratamiento de los factores psicosociales más profundos, a lo que me refiero como patrones  mentales, mejora significativamente la calidad de vida y reduce los síntomas psicológicos como la niebla cerebral, así como los síntomas físicos como dolor, incontinencia y desequilibrio.

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